domingo, 26 de abril de 2009

La política en España explicada con un chiste ...




 Se acercaba una reuníón de los ministros de fomento de la Unión Europea. Una vez realizada la reuníon que fue densa, polémica y muy agotadora el ministro alemán invitó al español a su casa para relajarse un rato ( y así de paso fardar un poco ). 

 Cuando el coche del ministro (Un A8 blindado, de 600CV y conexión a Internet vía satélite ) llegó a la mansión el ministro español quedó totalmente sorprendido y dijo desde el asiento de atras : 

- ¡Pero Klaus! ¡Menuda choza tienes! 

 La 'choza' era en realidad un chalecito muy mono a las afueras de Berlín con su piscina, su perro ( con su caseta ) y toda la seguridad que los alemanes pueden proporcionar a alguien, que es mucha. 

 En esto el alemán le invita a pasar y le va mostrando las habitaciones :
- Aquí, señor Romerales, los niños tienen un pequeño espacio, de unos 50 metros cuadrados, para que puedan jugar cuando hace mal tiempo .... 

Más adelante, le enseña una imponente cocina, el enorme salón, los baños de diseño .... hasta que llegan a la biblioteca del ministro Strügen de nombre Klaus ... cuando el Sr. Romerales empezó a farfullar :
- Veamos, Klaus ... Alemania es una nación rica, con una gente excelente que trabaja hasta la extenuación y tú eres un ministro de fomento ... pero ¡no me puedo creer que con el sueldo que te pagan puedas tener esta mansión! ¡Explícame donde está el truco! 

Ante esta declaración, Klaus, que además era un alemán de los de toda la vida - enorme, robusto, pero algo feo y con bigote - le sonrió con esa sonrisa conspirativa que conocemos todos y le dijo :
- Claro, señor Romerales, acepte este cuba libre y acérquese conmigo, por favor, a la ventana. 

Una vez en la ventana, donde se veía un paisaje idílico y típico alemán con sus arbóles y todo lo asociado a ellos el ministro señaló con el dedo hacia el horizonte donde se veía una 'autobahn' o autopista en cristiano que decimos nosotros. La autopista estaba iluminada, tenía tres carriles por sentido, los guardarraíles eran a prueba de motoristas suicidas y además no tenía una sola curva ni pendiente...

De pronto, Klaus preguntó:
- ¿Ve usted, José, la autopista? 

José, que era el nombre del ministro español, con una cara de asombro indescriptible le respondió:
- ¡Como para no verla! ¡Qué maravilla! 

En ese momento el ministro alemán se vuelve hacia el español y le hace un gesto con la mano derecha como si se llevara 'algo' al bolsillo de la chaqueta mientras dijo : 
- Pues .... el 5% del presupuesto imagina dónde terminó. 

El señor Romerales, abriendo mucho lo ojos, se queda parado unos momentos y luego empezó a reírse a carcajadas.  

Cuatro años después, se vuelve a realizar otra maratoniana reunión de ministros de fomento, con sus habituales rifirafes y polémicas; pero en este caso se celebra en España.
Como no podía ser de otra manera, el señor Romerales ( que aún era ministro ) le devolvió el cumplido e invitó al ministro alemán que mira tú por dónde era todavía Klaus Strügen y le llevó en su coche oficial a su hogar .... 

El coche en el que iban, si a 'eso' se le puede llamar coche, era Un Hummer H1 tuneado con las habituales características : 1200CV, tracción a las cuatro ruedas, luces y leds como las de una feria, un alerón atrás que incorporaba un sistema antimisiles tierra-aire, etc ... Por cierto, el color no era muy llamativo : marrón mierda. 

Al llegar a la ... casa del señor Romerales el ministro Klaus, que iba sentado en un sillón de la tercera fila del vehículo, soltó una palabrota : 
- ¡MNNHANSTOODLLE! 
 
Como yo no sé alemán, y supongo que muchos de vosotros tampoco ( aunque algunas sí ) lo traduciremos como :
- ¡LA MADRE QUE PARIÓ A PANETE, QUE AGUSTO SE QUEDÓ! 
 
Lo que veía el alucinado ministro alemán era una mansión de estlo similar a la de Michael Jackson pero que era apenas dos veces y media más grande. Despues de recorrer como unos cinco kilómetros por los dominios de José Romerales ( con todas las atracciones habidas y por haber : campo de golf, un pequeño lago artificial, un centro comercial, etc. ) llegan a su destino. 

Llamarlo garito es un insulto, pero para que os hagáis una idea el Palacio de Buckingham a su lado parecería la caseta del perro. Hablando de perros: no había un can, sino una jauría de perros con sus cuidadores y veterinarios correspondientes. 

El bábaro ya no decía nada, pero su cara iba cambiando de color tornándose más blanca a cada momento. 

Una vez dentro de la casa, el ministro español le indicó al alemán que cogiera el scooter rojo y que le siguiera por el pasillo de unos cinco metros de ancho. Se volvió en la moto y le expetó :
- Es que con la moto, acabamos antes, y despues podremos ir a la biblioteca a relajarnos. 

Fueron pasando por las distintas áreas de esta ... mansión : el complejo gastronómico, la zona infantil, la sección de mayordomía, el conjunto de habitaciones con jacuzzi y los salones para fiestas y actos oficiales... y así un largo etcetera (¡Si no, no acabamos el chiste, diantre!).
El ministro español tuvo que hacer dos pausas porque Klaus se cayó del scooter varias veces durante el recorrido ... 

- Perdona, José, pero yo estoy acostumbrado a mi coche y las motos ... 

El español asintió amablemente ante esta confesión y pensó que las caídas del bábaro eran el resultado de alucinarse con tanta riqueza y esplendor doméstico. 

 Una vez en la biblioteca el alemán consiguió recuperar su voz y le preguntó con un tono muy agudo :
- ¡José! ¡Por Dios! España lleva ya unos años en la Unión, tu país ha tenido muchas ayudas. Habéis progresado mucho en muy poco tiempo ... pero ... ESTO ... No me puedo creer que con tu sueldo de ministro te permitas estos lujos. 

Mientras tanto, dos mujeres jovenes, de formas imponentes y muy guapas a las que incompresiblemente se les había olvidado vestirse se acercaron a los ministros. En sus manos llevaban un combinado que los jovenes de nuestro país suelen llamar "Sentencia de Muerte". 

El ministro local se apercibió y volvíéndose hacia Klaus le preguntó :
- ¿Deseas, aparte de la bebida, algún otro servicio de estas damas? ¿Sabes? Son muy amables y atentas ... 

Klaus las miró de arriba y abajo y durante un momento su cara fue como la de aquél dios griego llamado Sátiro (Traducción : empezó a babear de manera alarmante ), pero en cambio, cogió su bebida y respondió:
- No gracias, José. Mi MUJER también es muy amable pero lo sería menos si se enterase de estos ... servicios

Las mujeres se inclinaron ante ellos y desaparecieron por donde habían venido. El ministro alemán se mareó un poquito ante tanto movimiento de glúteo. Se recuperó y volviéndose nuevo hacia José exclamó:
- ¡A ver, a ver! ¿Cómo narices lo haces?, ¡Y no me digas que es con tu sueldo! 

Una sonrisa lobuna de oreja a oreja de José que le respondió :
- No, con el sueldo sólo no. Pero aquí tambien tenemos proyectos, como muy bien sabes. Acércate a la ventana, por favor y contempla .... 

El ventanal daba a un campo reseco de cardos y malas hierbas. Algún árbol raquítico se podía ver por varias zonas. A lo lejos se extendía un camino lleno de baches que serpenteaba. Un pastor con unas ovejas tostábanse a 42 grados de temperatura ... 

En ese momento, José Romerales, ministro de fomento de España, se volvió hacia Klaus Strügen, ministro de fomento de Alemania y le preguntó : 
- ¿Ve usted la autopista? 

Klaus despues de un buen rato silencioso, respondió con un hilo de voz  :
 - Francamente, no.

José hace el gesto de llevarse algo al bolsillo de la chaqueta y le soltó :
 
- Pues el 10 por ciento .....

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