domingo, 20 de marzo de 2005

La paella del Sábado

Quizá alguno de vosotros se pregunte cómo paso los fines de semana ... o lo que será más seguro es que penséis como pasais vosotros los vuestros y que no os interese cómo paso mis ratos de ocio y descanso ... pero como esta es mi bitácora os lo voy a contar de todos modos....je,je
Resulta que esta semana pasada estuve hablando con un compañero del curro sobre las distintas ofertas de ADSL y de cómo él se había pasado a otro operador que le hacía una buena oferta y que además le convenía pues con ésta podía adquirir todo un enrutador inalámbrico ( mas una antena USB para un segundo equipo ) por unos 30 euros.
Lo que le preocupaba era el tema de la seguridad, porque por defecto las comunicaciones entre el enrutador y los equipos van sin cifrar y además cualquiera dentro del radio de cobertura del enrutador podía conectarse y acceder a Internet by the face. Yo me ofrecí para ayudarle a configurar el enrutador para cifrar y proteger la red de tal forma que los "parásitos chupabits" no navegaran a costa de mi compañero.
Y claro, todo esto tiene sus compensaciones ... En este caso, una de las mejores paellas que he comido ... de postre helado Hagen - Datzs ( si lo he escrito mal, lo siento, pero yo no sé griego ... ), un chupito de licor, el cafe .... Vamos, una comilona como Dios manda.

Imagen de una paella sobre el fogón de una cocina,

Y para terminar la jornada, despues de cacharrear un poco más y ayudarle con otros aspectos de la red sin cables ( sí, queda más pijo decir wireless pero el castellano tambien se puede usar, ¿no? ) nos hemos hechado unas partidas con dos juegos fenomenales de simulación aérea y espacial ( Como mi memoria es RAM y se me producen micro-cortes de corriente entre las sinapsis no recuerdo los títulos de estos juegos, je-je ).
Por supuesto, los juegos no serían los mismos, sin la ayuda de la tarjeta gráfica ( Una NVidia de gama alta ) y el peazo joystick a lo F-16 con más botones que un par de camisas con su correspondiente palanca de potencia ( y más botones ).
En definitiva, una jornada fenomenal en agradable compañía. Mi compañero, su esposa y yo nos llevamos muy bien y nos hemos echado unas risas a la vez que terminábamos lo que nos habíamos propuesto hacer.
Desde aquí, queridos amigos, os doy las gracias por todo.